Fácil y accesible, la vía ferrata es un recorrido acondicionado en paredes y acantilados mediante escaleras, cables y cuerdas fijas.
Ideal para quienes buscan emociones en altura pero no se atreven a probar la escalada.
La vía ferrata de Siala (carretera de Gourette)
Acantilado equipado con escaleras y protegido por cables, esta pared de 150 metros de desnivel permite disfrutar de las delicias de la escalada con la máxima seguridad.
La vía comienza con un puente nepalí para cruzar el torrente, seguido de un sendero ascendente que lleva hasta los peldaños. Disfruta del ambiente del bosque y de las vistas panorámicas sobre las cascadas del Valentin.
En función de tu nivel, la ruta cuenta con tres variantes, desde fácil hasta muy difícil, con una duración de entre 1 y 3 horas.
Lugar de libre acceso para los deportistas que dispongan del equipo completo: arnés, dos cuerdas de seguridad, amortiguador de caídas y casco. Para los principiantes, se recomienda encarecidamente el acompañamiento de profesionales.
La Via Corda (o Via Cordata) es un recorrido de aventura por la pared rocosa.
El avance se realiza, en la mayoría de los casos, en horizontal por el centro de la pared, sobre una repisa (terraza natural) y encordados.
La Via Cordata del Hourat
En el corazón del valle de Ossau, la Via Cordata del Hourat se encuentra a las afueras de Laruns y domina las gargantas del Hourat, en un entorno frondoso y acuático, a entre 10 y 20 m por encima del río Gave d’Ossau.
Allí se encuentra una travesía de escalada muy aérea de 80 m, un sendero divertido y accidentado hasta el punto culminante del recorrido: dos magníficos puentes colgantes de casi 20 m.
Salvaje e insólito, este lugar te ofrece sensaciones similares a las que proporciona la escalada. Se recomienda encarecidamente ir acompañado de profesionales.