Espeleología

Presentación

Explora las profundidades del valle, donde mil y una maravillas ocultas se revelan ante ti en la oscuridad
El mundo subterráneo está repleto de paisajes encantadores que invitan a todo explorador al descubrimiento y al asombro. Entre misteriosas galerías, ríos ocultos y espectaculares formaciones minerales, cada exploración ofrece una aventura única en el corazón de un universo fascinante y bien conservado.

Accesible para todos, la espeleología es una actividad completa que combina el espíritu de equipo, la superación personal, el deporte y el descubrimiento científico.

La espeleología cuenta además con una ventaja muy valiosa: se puede practicar durante todo el año, independientemente de la estación, incluso con mal tiempo. 
Y en verano, la temperatura naturalmente fresca y constante de las cavidades la convierte en una actividad especialmente apreciada para escapar del calor.

La espeleología se practica con un guía titulado para garantizar la seguridad y la experiencia durante la exploración.

Las salidas de espeleología, que se ofrecen de un día completo o de medio día, son aptas tanto para principiantes como para niños a partir de los 6 o 7 años. 
Todo el material técnico necesario (casco, iluminación, traje...) lo proporcionan los guías; solo hay que llevar ropa deportiva cómoda para ponerse debajo del traje.

La cueva de Balagué, en Rébénacq


Su extensión de 565 m y su escaso desnivel de 20 m la convierten en una cavidad ideal para iniciarse. 
La entrada se realiza a través de un pasadizo por el que hay que pasar a gatas, seguido de un recorrido por pasadizos bajos antes de llegar a una hermosa galería con concreciones.
Más abajo, otra galería, más amplia, está llena de grava, arcilla y bloques procedentes del derrumbe del techo.
El regreso se realiza en bucle a través de una galería sinuosa que termina en un pequeño pozo antes de llegar a la salida.

La cueva de las Aguas Calientes


La cueva de las Aguas Calientes es una ruta más exigente.
Tras una bonita caminata de aproximación, se accede a la cueva a través del enorme pórtico por donde sale el río. En la bóveda se pueden ver estalactitas singulares y pozas en el suelo. 
El recorrido discurre por grandes galerías en las que el agua ha excavado sorprendentes cavidades hasta llegar a la «gran barrera».
Una vez en este nivel, el recorrido se vuelve técnico.

Se recomienda encarecidamente recurrir a un profesional para visitar las cuevas.