Castet, un mirador sobre el valle Un pueblo con un rico pasado medieval
Castet es un encantador pueblo cuyo nombre tiene su origen en el castillo fortificado construido en el siglo XII. De esta antigua fortaleza solo se conserva hoy en día la torre del homenaje, discreto testigo de su pasado medieval.
Cerca de allí, la iglesia de San Policarpo, de origen románico, llama la atención. Declarada monumento histórico y cuidadosamente restaurada, destaca por su ábside semicircular, su nave abovedada, así como por su altar y sus retablos, todos ellos catalogados. Su campanario octogonal, que descansa sobre una base cuadrada, completa este notable conjunto arquitectónico.
Un mirador natural excepcional
Sus edificios se alzan sobre un pico glaciar que forma un auténtico mirador natural.
Desde allí, se nos ofrece una amplia panorámica con vistas al río Gave y al lago de Castet.
El lago de Castet constituye un espacio natural privilegiado, ideal para pasear y relajarse.
De fácil acceso por la orilla izquierda, desde el barrio de Ayguelade en Bielle, este lugar ofrece también diversas actividades y animaciones (durante las vacaciones escolares).
El Port de Castet, entre naturaleza y pastoreo
Por encima del pueblo se extiende el puerto de Castet, a 868 metros de altitud.
Esta amplia meseta pastoral, que se hace eco del mesa del Bénou, situada frente a ella, ofrece un entorno tranquilo y abierto, ideal para las actividades al aire libre. Desde aquí parten rutas de senderismo y de bicicleta de montaña, y en verano, los paseos acompañados de burros enriquecen aún más tus salidas.