Gère-Bélesten, un municipio moldeado por su historia y sus barrios Un municipio nacido de la unión de dos pueblos
El municipio surgió de la unión de dos pueblos a finales de la Edad Media, lo que le confiere hoy en día una identidad rica y llena de contrastes.
El casco antiguo de Gère
El barrio de Gère, el más pintoresco, se encuentra pegado a los pies de la montaña.
Conserva valiosos testimonios de su pasado, en particular el castillo de Gère y su casa fortificada, vestigios de una época pasada.
Bélesten, centro administrativo y patrimonio románico
El barrio de Bélesten alberga una iglesia de estilo románico, reflejo de un antiguo patrimonio arquitectónico.
Aquí se encuentra también el ayuntamiento, lo que convierte a este barrio en el centro administrativo del municipio.
El barrio de Monplaisir y su pasado desaparecido
De desarrollo más reciente, el barrio de Monplaisir evoca un pasado hoy desaparecido.
Antiguamente contaba con un hipódromo que acogía carreras de caballos destinadas a los curistas de Eaux-Bonnes en busca de entretenimiento.
Hoy en día, lamentablemente, no queda ningún rastro de ese pasado.
Una reconversión original
El municipio destaca por una particularidad singular: un antiguo túnel ferroviario (de la línea Buzy-Laruns) se ha reconvertido en una sala de maduración de quesos, perpetuando el saber hacer local.
Una conexión entre las orillas
Por último, una pasarela para peatones y ciclistas permite cruzar el río Gave d’Ossau y llegar, en la orilla derecha, al barrio de Moulaprat, situado en el término municipal de Aste.